Por Buddy Harrison, Co-Fundadoro Tomamos miles de decisiones cada día, aunque no estemos conscientes de todas ellas. Algunas decisiones pueden ser de vida o muerte, nuestras decisiones son importantes porque influyen nuestros caracteres, destinos, ministerios, nuestros seres queridos y muchas otras personas. Nada de lo que hacemos se espuma o queda sin afectar a otros. ¿Cómo sé cual decisión tomar? Si aprendo el proceso de tomar una decisión de calidad, entonces tomaré la decisión correcta, la que me lleva de gloria en gloria.
Cuando está basada en principios Bíblicos y no en deseos egoístas, una decisión de calidad produce el mayor bienestar para todos los que les interesa. Una decisión debe tener en cuenta consideraciones personales, pero por último la mejor decisión será la que trae gloria a Dios. Dios dio opción a la humanidad, y Él nos dijo como tomar la correcta. Si la decisión es natural o espiritual, los pasos para tomar una decisión de calidad se encuentran en Hebreos 11:24-29 (VRV). 24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón, 25 prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado, 26 teniendo por mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de los egipcios, porque tenía puesta la mirada en la recompensa. 27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como viendo al Invisible. 28 Por la fe celebró la Pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocara a ellos. 29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados. ESTIMANDO El proceso de estimar está basado en sus valores y prioridades. Si no se alinean a la palabra de Dios, usted no tomará decisiones de calidad. Usted necesita determinar sus valores y prioridades. Necesita conocerse a si mismo, las cosas que cree, lo que es importante y lo que es vital, lo que la Palabra de Dios dice, y lo que Dios le ha dicho. A veces estimar es fácil de hacer porque la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto es obvia. Otras veces la diferencia no es obvia, porque es una opción entre dos cosas buenas. La decisión de Moisés de dejar el palacio de Faraón no era algo fácil. Él tenía lo mejor de todo allí. Probablemente era el próximo en línea después de Faraón para gobernar a Egipto. ¿No habría estado él en una gran posición política para causar reforma y derechos civiles para los israelitas? ¿Seguramente era mejor para él quedarse en el palacio? No, ese no era el plan de Dios para Moisés. Los hijos de Israel tampoco se deberían quedar en Egipto. Moisés tuvo que discernir correctamente la situación. ¿Qué era mejor 80 años de vida y moverse entre la clase privilegiada de Egipto o una eternidad en la presencia de su Mesías? Moisés puso el mayor valor en lo que el Señor le había dicho y en lo que Él quería. Por consiguiente, eligió la recompensa eterna. Usted debe hacer lo mismo: juzgue, pese, balancee, y mida la situación. Estimar establece la fundación para su decisión de calidad. Tome el tiempo para pensar, orar, y analizar su decisión. Tome el tiempo para oír la voz del Señor. Usted siempre debe moverse hacia lo que le da vida y vida en abundancia. RECHAZANDO Y ELIGIENDO Una vez que ha estimado la situación, usted está listo a rehusar y a elegir. Rehusar significa “negar, denunciar, rechazar y repudiar todo lo que es negativo o de menos valor”. Elegir significa “seleccionar o elegir aquello que tiene mayor valor, la opción positiva”. Moisés rehusó ser llamado el hijo de la hija de Faraón y hacer cosas a la manera del mundo. Él no quiso cambiar la recompensa eterna por el placer temporal de pecado o compromiso. ¿Qué eligió Moisés? Él eligió sufrir aflicción con los israelitas. Ahora bien, no se enfoque en el sufrimiento. Vea el principio aquí. El principio aquí es la disposición de elegir lo que Dios quiere que usted haga. El sufrimiento no siempre significa gran dolor físico o emocional, como ser golpeado o puesto en la cárcel. El sufrimiento puede significar algo tan simple como (aunque no necesariamente fácil) negar lo que su carne quiere. Por ejemplo, a mi me encanta el helado con chocolate, y mi carne lo considera un sufrimiento si no voy y lo compro. En este punto, algunas personas podrían pensar que han tomado su decisión de calidad porque han pasado por el proceso de estimar, rehusar, y elegir. Sin embargo, el proceso no está completo simplemente porque usted decidió que acción tomar. Ahora usted debe actuar.
ACTUANDO EN SU DECISIÓN Los pasos de acción son abandonar, soportar, cuidar, y pasar. Moisés abandonó Egipto y todos sus paradigmas antepasados. Él abandonó el orgullo y la comodidad de la vida en el palacio. Él tuvo que abandonar el miedo de lo que el rey pensaría o pudiera hacerle y tuvo que abandonar su miedo del fracaso porque Israel había rechazado antes su intención de liberarlos. Para cumplir su llamado, Moisés soportó las privaciones temporales y necesarias de pastorear ovejas en el desierto. Tuvo que soportar un proceso de madurez que implicaba poner su fe y confianza en Dios, en lugar de sus propias fuerzas y capacidades. Moisés tuvo que soportar el viaje de regreso a Egipto — la escena de su fracaso de liberar a su gente — y afrontar la posibilidad de encarcelamiento por Faraón. Moisés tuvo que soportar las preguntas y preocupaciones de los israelitas: “¿Quién eres tú para decirnos que dejemos a Egipto para entrar en el desierto a adorar a Dios?” ¿Qué tuvo que hacer Moisés cuando regresó a una recepción incierta en Egipto? Tuvo que mantener sus ojos fijos en el autor y consumidor de su fe. Tuvo que guardar su corazón y mantener su fe en las promesas de Dios y sus planes. Por la fe, Moisés guardó la Pascua. Él obedeció las instrucciones del Señor a cada paso mientras salían de Egipto. Hizo lo que él sabía hacer, sin importar la tradición, la costumbre, las dificultades, o los malentendidos. Posiblemente, Moisés no comprendía todo el método que Dios usaría para liberar a los israelitas de Egipto, pero él obedeció. Caminó cada paso mientras el Señor lo dirigía. Tome en cuenta que todos estos pasos implicaron completa fe y confianza en Dios para guardar Su Palabra. Recordemos que Moisés no tenía la Palabra escrita frente a él. Él tuvo que sostenerse de lo que había escuchado. Después de todas las plagas y los artificios de Faraón, Moisés y los israelitas pasaron por el Mar Rojo. Ellos vieron al Señor librarlos de sus enemigos. Si usted va a caminar en victoria, tiene que pasar por su Mar Rojo — que obstáculo aparentemente insuperable — usted debe saber cómo tomar una decisión de calidad. Debe tomar tiempo para sentarse con el Señor y Su Palabra de modo que pueda establecer sus valores y prioridades y encontrar Su dirección para su vida y ministerio. Usted debe pesar sus decisiones y compromisos a la luz de lo que Él ha dicho a su corazón. No siga viviendo la vida de la misma manera como siempre lo ha hecho simplemente porque es cómodo. ¿Recuerda la definición de locura? La locura hace las mismas cosas y espera resultados diferentes. Póngase en posición para oír la voz de Dios y muévase en el tiempo de Él. Tome el tiempo para tomar decisiones de calidad. Entonces estará en la posición para recibir las bendiciones y soportar las dificultades.
|